Momento histórico en Chile

La esperanza de la nueva Constitución

Sin duda Chile está viviendo un momento muy importante de su historia. Se ha instalado la Convención Constituyente electa por la ciudadanía, que no es otra cosa que una Asamblea Constituyente, como la ha habido en Venezuela y también en Italia, después de la II Guerra Mundial.

Por: Alberto Barlocci (desde Chile)
Alejandra De Lucca V.  Minsal

¿Por qué Chile llega a una nueva Constitución? Es un debate que se instala a partir de las protestas sociales que comenzaron hacia fines de 2019 en este país, con aspectos violentos, producto no sólo de grupos de personas enfurecidas sino también de infiltraciones para provocar desmanes. Sin embargo, la enorme mayoría de quienes salieron a manifestar lo hicieron en forma pacífica, sin ninguna intención belicosa. En esas manifestaciones, que continuaron por meses, se ha reclamado por una nueva Constitución.
La actual presenta un vicio de nacimiento muy grave, porque nace durante la dictadura militar. Es del año 1980 y no fue redactada por una Asamblea Constituyente sino por una comisión conformada por un puñado de personas que respondían a los requerimientos de la ideología que en ese momento detentaba el poder en el país.
La Convención Constituyente instalada tiene varias novedades. En primer lugar, el 50 % de sus miembros son mujeres. Es la primera vez, a nivel mundial. En segundo lugar, 17 de los 155 constituyentes son representantes de los pueblos indígenas. Por último, la elección de una mujer como presidenta de esta Asamblea Constituyente, Elisa Loncón, una docente universitaria que además pertenece al pueblo mapuche. Este hecho es muy importante para Chile, porque la figura de la mujer ha sido invisibilizada o ha tenido pocos reconocimientos.
En efecto, existe una discriminación insoportable. La mujer está muy poco representada en los lugares donde se toman decisiones, no sólo en el espacio político, sino también económico y de la empresa. Están recibiendo, haciendo el mismo trabajo que un hombre, un sueldo 20 y hasta 30 % inferior por el hecho de ser mujeres. Por otra parte, un hogar de cada cuatro en Chile, o sea el 25 %, está regido por una mujer sola, que frecuentemente es la que se hace cargo de los hijos mientras que los hombres toman distancia de ese hogar y no se responsabilizan.
Entonces, el hecho de que las mujeres tengan un rol y que la presidenta de la Constituyente sea también una mujer, de alguna manera responde a este tipo de inquietudes, de realidades que están presentes en nuestra sociedad y que deben corregirse.
Se requiere un nuevo pacto social que tome forma de Constitución y sepa reconocer las diversidades y la necesidad de una sociedad más justa y solidaria, una sociedad en la cual todos puedan tener igualdad de oportunidades e igualdad ante la ley. Hay mucha ilusión, expectativa, esperanza, pues se espera que este nuevo pacto social pueda representar realmente el futuro de un país mucho más abierto y fraterno.