Ciencia y sociedad

Científicos al servicio de la gente

Segunda y última parte del artículo sobre el rol y el aporte esencial de la biología y de los biólogos ante la actual pandemia

Por: María Belén Galeano*
Universidad Técnica Particular de Loja

Como nos decían en la primera entrega algunos biólogos, formarse en esta ciencia permite adquirir una visión más sistémica de la vida. Porque la biología, además de ser la ciencia que estudia la vida, impacta en todas las relaciones vitales de las especies y estudia esas relaciones. La profesional Viviana Espínola lo expresa así: “Es amplio lo que nosotros vemos. Cuando por ejemplo trabajamos en el área de ecología, estudiamos nuestra especie clave, pero también estudiamos cómo esa especie se relaciona con el entorno, el ambiente en el que vive, cuáles son las acciones antrópicas y las legislaciones que están generando efectos sobre ese animal, etc. Entonces, para los biólogos y biólogas no es sólo un virus: es un virus y es importante conocer cómo este virus afecta a la salud pública, afecta a la economía y a aspectos sociales y políticos”.
En ese contexto, las profesionales Riera y Espínola recuerdan que el periodo de pandemias era algo ya mencionado en predicciones científicas: “Se sabe hace tiempo que iban a manifestarse fenómenos como éstos, mientras sigamos deforestando bosques y explotando nichos que deberían estar regulados por investigaciones solventadas por biólogos. Por ello, tienen mucha importancia los biólogos de campo, que vayan a las cuevas, a los hábitats e investiguen qué virus podría transmitirse, qué especie podría ser vector… debería ser tan importante como estudiar el virus actual”.
La comprensión de esta amplia relación requiere una labor de educación ciudadana, como expresó Iván Servín, “a veces lo que pasa en el laboratorio es algo muy aislado de las personas y cuesta que se entienda lo que ocurre detrás de esa puerta…” y desde el campo de la educación, tuve la oportunidad de hacer más comprensible lo nuevo: “En el tiempo que me ocupó eso, mi idea siempre fue dar la mejor información para que puedan tomar una mejor decisión de las cosas”.
Desde la biología, esa visión sistémica entendiendo que todas las acciones están conectadas (entender que una cosa es consecuencia y causa de otra), nos permite tomar decisiones que son mucho más rigurosas desde un pensamiento científico y global, según Viviana Espínola.

La Ley del Biólogo
Graciela Riera y Viviana Espínola impulsaron la Ley del Biólogo, que tiene como fin regular el ejercicio de la profesión del biólogo, definir sus áreas de acción y funciones que pueden desarrollar en los distintos ámbitos con sus derechos y obligaciones. Como profesionales, creen que los biólogos paraguayos capacitados en los campos de acción más activos en pandemia pudieron haber sido más visibilizados y reconocidos, junto con otros profesionales como la Dra. Ruth Zárate, aseguran que esta ley puede colaborar con ello.
“El reconocimiento interno que tuve en la Senacsa (Servicio Nacional de Salud Animal) fue mucho y lo agradezco, pero me hubiera gustado que fuera también desde afuera; lo que sí ganamos, es visibilidad (con la Ley del Biólogo). También es un hecho que la pandemia, tuvo un lado bueno, pues muchos biólogos se animaron a entrar a la cancha y hacerse reconocer, ponerse a trabajar con orgullo desde muchas áreas: epidemiología, análisis de datos, nexos, etc., y también todos los que aportaron desde sus respectivas áreas”, reconoció Graciela Riera.
Por su parte, Viviana afirma que tanto como producir biólogos, es necesario darles su espacio en las diferentes áreas en las que podrían liderar de manera más adecuada que por ejemplo, abogados en cargos públicos relacionados al ambiente. “Ningún ejército de biólogos va a salvar la biología como ciencia reconocida en Paraguay. A Paraguay lo va a salvar el cambio: buscar legislaciones, luchar contra la corrupción que afecta hasta a la ciencia”.
Viviana Espínola remarca que además de ser biólogos, estos científicos son ciudadanos y ciudadanas de Paraguay y que los cambios para lograr un íntegro desenvolvimiento como investigadores tienen que ver con el civismo: “Involucrarse en los conversatorios y reuniones que se hacen, trabajando desde el Conacyt, aceptando ser evaluadores, involucrándose en estos procesos y en las convocatorias relacionadas a leyes que regulen nuestro accionar y garanticen también que ninguna profesión vulnere los derechos de otras profesiones científicas”.
Con este pensamiento, el gremio de biólogos busca visibilizar el área y promover una ciudadanía con otras miradas a la salud y a la ciencia, con acercamiento a la biología para una visión amplia y más comprensiva. Así lo señaló Viviana: “La ciencia no puede estar encerrada en la academia, la ciencia tiene que ser ciudadana, tiene que ser útil, la gente tiene que desear que tú investigues, y que entiendas la importancia de la conservación de la salud y la vida”.

*Artículo ganador del Primer Premio de Periodismo Científico del Mercosur, categoría Escrito Junior, organizado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). La autora agradece al profesor Ignacio Ávila, Biólogo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción.